a veces me gusatria gritar, gritar la verdad. tengo dos vidas, que no casan. y siempre me toca esconder una de ellas. nunca se unen; y no se cual de las dos es la verdadera o cual es más real.ya no sé si estoy viviendo por encima de mis posibilidades o por debajo.
quiero salir de aqui, pero sé que no puedo. debería de sentirme orgullosa por lo que están haciendo por mi, que es mucho más de lo que se puede. pero al mismo tiempo siento, y perdon por a lo mejor pensar que soy mejor de lo que soy, que merezco más.
en esta vida, sé que no he tenido suerte. cuando se repartio el mundo, desde luego que lo que me tocó a mi, no mucha gente lo querría. tengo que vivir en un mundo que no es para mi. tengo que vivir entre dos mundos.
y siento que a ninguno de los dos me muestro tal como soy. que miento para salir del paso. por eso mismo ni yo sé quien soy: si una o la otra.¿no puedo ser las dos? PUES NO! tengo que elegir.
y cuando porfin creía que ya estaba consiguiendo definirme, voy y vuelvo al pasado. y me he quedado de nuevo retenida entre ambas realidades.
Por eso quiero desaparecer de aquí. Pero no quiero hacer daño a las personas que tanto han hecho por mi, por mi padre.
Y de verdad siento mucho no mostrarme tal cual como soy, a los que me quieren. Pero no puedo, de verdad, no puedo. No soy lo suficiente madura, prefiero no decirlo, engañarme.
Sin embargo hay momentos de lucidez como estos, en los que pienso que estoy cometiendo un error, que ¿Qué estoy haciendo con mi vida? Y es entonces cuando chillaría, gritaría, lloraría con todas mis fuerzas. Porque aunque sé que mucha gente lo pasa mal, las personas no saben hasta que punto lo paso yo mal. Porque callo, es mejor así.
No quiero que después se lamenten por mi, que muestren compasión. Nunca lo he necesitado, mi mente es lo suficientemente fuerte, siempre lo ha sido.
Nunca nadie ha sabido lo que ha pasado por mi mente de verdad. Creen que mis ojos son el espejo del alma, que hablan por si mismos. Pero no es así, solo muestran las emociones superficiales; pero la realidad, siempre ha estado oculta. Sólo presente para mi.
Me pregunto porque me habrá tocado a mi vivir así, con estas situaciones. Pero, aunque suene macabro, me contento con saber que hay gente que vive en guerra o sin poder comer. Pero al menos ellos tienen un lugar donde sentirse identificados. Yo no. Yo tengo a elegir dos mundos, en los que en ninguno me siento yo misma.
Quiero hacer tantas cosas, pero en seguida la realidad me corta las alas: no puedes. Necesitas el factor más importante, y sabes que no lo tienes. Y sueñas despierta, porque es la única manera de escapar.
Por eso se puede decir que tengo la mirada perdida. A veces me preguntáis, que en que pienso y yo siempre respondo en nada, o digo lo que esperáis oir. Pero no es así; sueño con escapar de aquí, de ser una persona distinta, en circunstancias distintas.
Y también me pregunto porque os engaño, cuando en realidad me habeis demostrado que podría contaros la verdad. Pero tengo miedo a que todo cambie y prefiero que sea el tiempo que ponga todo en su lugar.
Me gustaría vivir en vuestra piel, aunque sea sólo por un día, para saber que se siente. Pero pienso, que el otro mundo no se lo merece, que desaparezca asi como asi.
Y de tanto mentir, parece que me lo creo y no puedo parar y parar de engañarme. La vida no hace más que darme oportunidades para decir la verdad; pero yo no la aprovecho, y vuelvo a mentir.
A veces creo que hasta que no diga la verdad, la vida no me echará un cable y me dará por fin un poco de esa suerte que tanto le ha dado a otros. Otras veces pienso que, es lo que me ha tocado vivir, que ya lo he pasado bastante mal, y que lo bueno está por venir, y que con todo mi pasado podré disfrutar y apreciar el futuro.
Pero es que estoy harta de esperar y esperar. Aunque es lo único que me toca hacer, eso o decir la verdad. Y no estoy preparada para ello. Por mucho que me pidan explicaciones mañana, no lo diré.
Lo siento, de verdad, por no decir quien soy.
sábado, 11 de abril de 2009
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario